Origen | Historia | Cultivo | ¿Sabías qué...? | FAQ
La nuez es uno de los alimentos más venerados del mundo. En la región de Périgord (Francia), durante la excavación de un yacimiento del período Neolítico –hace más de 8.000 años-, se encontraron cáscaras de nuez petrificadas que habían sido tostadas. Una prueba de que nuestros antepasados ya las consumían.
En Mesopotamia, alrededor del año 2000 A .C., los caldeos dejaron inscripciones en tablas de arcilla en las que revelaban la existencia de nogales en los famosos Jardines Colgantes de Babilonia. También existe evidencia del consumo de nueces, sobre esta misma época, en la estela donde se hallan grabadas las leyes del Código de Hammurabi.
La nuez, además, aparece en la mitología Griega en la historia de Caria, de quien se enamoró el Dios Dionisio. Cuando ella murió, Dionisio la transformó en un árbol de nueces. El bueno de Artemis se lo comunicó al padre de Caria quien mandó construir un templo en su memoria. Sus columnas, esculpidas en madera con forma de mujer, llamadas catiatidas o ninfas del árbol de las nueces. El árbol muestra la imagen de una famosa forma arquitectónica Griega.
El nombre de “nogal” es un legado de los Romanos. Juglans regia es el nombre antiguo de este árbol, que deriva del latín y significa “Nuez real de Júpiter”. La palabra “nuez” deriva del latín nux , que proviene de nox, noche en castellano. Al parecer se inspiraron para nombrarla así, en el color oscuro del zumo de este fruto seco que utilizaban para teñir lana .
La nuez y su aceite extraído son conocidos desde tiempos antiguos. Se cree que la nuez pudo haber desaparecido del norte de Europa durante el periodo glaciar, pero que los invasores bárbaros y los conquistadores Greco-Romanos se encargaron de reintroducirla. Cuando el nogal fue reestablecido, la explotación de sus productos se extendió rápidamente a través de las actividades comerciales.
|