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Según un análisis realizado por científicos del Hospital Clínico de Barcelona
AÑADIR UN PUÑADO DE NUECES A LA DIETA MEDITERRÁNEA REDUCE UN 20% EL RIESGO DE ENFERMEDAD CORONARIA
La publicación de estos resultados coincide con la reciente declaración de laAgencia para la Alimentación y los Medicamentos de Estados Unidos - Food and Drug Administration (FDA)-, que ha reconocido que las nueces ayudan a prevenir el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.
Un gesto tan sencillo como añadir un puñado de nueces al día –entre 8 y 10- a una dieta ya en sí saludable como la mediterránea ayuda a reducir en un 20% en promedio el riesgo de sufrir enfermedad coronaria, según el Dr. Emilio Ros, jefe de la Sección de Lípidos del Servicio de Nutrición y Dietética del Hospital Clínic i Provincial de Barcelona. Un análisis de diversos estudios realizada por este especialista sitúan a este alimento como uno de los más cardiosaludables. Ello se debe principalmente a su contenido en ácidos grasos poliinsaturados omega-3 y omega-6, único entre los frutos secos, que contribuye a la reducción del colesterol.
El Dr. Rosdirigió al equipo de investigadores que realizaron el estudio Sobre las nueces publicado en la revista Annals of Internal Medecine en 2000. Este estudio determinó que el beneficio de la dieta mediterránea es aún mayor si diariamente se le añade un puñado de nueces en sustitución de determinados alimentos. Según se observó, el riesgo de enfermedad coronaria podría reducirse hasta un 11%. Ahora esta revisión eleva el porcentaje hasta el 20%.
Tras revisar 6 ensayos clínicos publicados comparando una dieta enriquecida en nueces con otras dietas saludables –como la japonesa-, este especialista observó que incluir las nueces en la dieta de cada día contribuye a reducir el colesterol un 10% en promedio –y por cada 1% de disminución del colesterol se reduce en un 2% el riesgo cardiovascular-. Ello se debe principalmente a que las nueces, a diferencia del resto de los frutos secos, son ricas en ácidos grasos omega-3 y omega-6, hasta un 40% de su composición.
Los ácidos grasos omega-3 de las nueces son de la misma familia que los del pescado azul, muy estudiados por sus efectos beneficiosos sobre las grasas de la sangre y el riesgo de enfermedades cardiovasculares. No obstante, todos sus beneficios sólo pueden obtenerse mediante su consumo habitual, como parte de una dieta sana y equilibrada..
Muy pocos alimentos contienen componentes llamados “esenciales” ya que nuestro organismo no puede producirlos por sí mismo, como los ácidos grasos omega-3. Entre ellos, se encuentran los de origen animal, como el pescado azul, y de los origen vegetal, como las nueces, y otros de consumo poco frecuente como los brotes de soja, el aceite de colza y las semillas de lino.
Sin embargo, según el Dr. Emilio Ros esta disminución del riesgo cardiovascular podría llegar a ser mayor si se logra medir la influencia que tienen otros micronutrientes presentes en las nueces-como los antioxidantes y proteínas como la arginina- que ayudarían a mejorar la actividad vascular.
Un alimento rico en omega-3 y omega-6
Las nueces son el único fruto seco que posee ácidos grasos de la serie omega-3 (alfa-linolénico), similar a los del pescado azul, y omega-6 (linoleico). Estos dos ácidos grasos son llamados “esenciales” debido a que nuestro organismo no puede fabricarlos por sí mismos, si no que necesita obtenerlos de los alimentos. Para el ácido alfa-linolénico (omega-3) la recomendación es de 1.6 g por día para los hombres y de 1.1 g para las mujeres, respectivamente.
Las dos familias de ácidos grasos esenciales (omega-3 y omega-6) deben estar equilibradas en la dieta para una salud óptima. Según el Dr. Artemis P. Simopoulos, presidente del Center for Genetics, Nutrition and Health y autor del libro La Dieta Omega, “las nueces son únicas porque poseen un equilibrio perfecto de ácidos grasos poliinsaturados omega-6 y omega-3, una relación de 4 a 1, que ha demostrado que reduce el riesgo de muerte súbita”.
Mientras que el salmón es la fuente de origen marino más conocida, las nueces –junto con la semillas de lino y de colza- son el alimento de origen vegetal que posee la mayor concentración de omega-3. De hecho, 2,5g de ácido alfa-linolénico en 28 g de nueces –5 ó 6 nueces peladas- satisface los requerimientos diarios de este componente.
La presencia de omega-3 en la sangre pueden también contribuir a reducir la presión arterial, la inflamación vascular y la adhesión de las plaquetas, y favorecerá que no se formen placas que puedan obstruir las arterias. Los ácidos grasos esenciales, y particularmente el omega-3, podrían también jugar un papel en la reducción de la vulnerabilidad a sufrir arritmia y parada cardíaca.
El Lyon Heart Study, publicado en la revista Lancet en 1994, mostró que la presencia de ácidos grasos esenciales en la sangre reducía la formación de coágulos así como la inflamación,disminuyendo por tanto el riesgo de obstrucción de las arterias y de ataque cardíaco repentino en un 70%. Un estudio de la Universidad de San Francisco (EE.UU) publicado en la revista Stroke en 1995 encontró que los ácidos grasos omega-3 reducen la incidencia de infarto cerebral.
Relación de estudios analizados:
Iwamoto et al, European Journal of Clinical Nutrition, 56:629-37,2002
KyushuUniversity (Japón)
“Serum lipid profiles in Japanese women and men during consumption of walnuts”
Almario et al, American Journal of Clinical Nutrition, 74:72-9, 2001
University of California, Davis (USA)
“Effects of Walnut Consumption On Plasma Fatty Acids and Lipoproteins in Combined Hyperlipidemia”
Zambón et al, Annals of Internal Medicine, 132(7):538-46, 2000
Hospital Clínic de Barcelona / Universidad de Loma Linda (California, USA)
“Substituting walnuts for monounsaturated fat improves the serum lipid profile of hypercholesterolic men and women”
Chisholm et al, European Journal of Clinical Nutrition, 52:12-6, 1998
University of Otago, Dunedin (Nueva Zelanda)
“A diet rich in walnuts favourably influences plasma fatty acid profile in moderately hyperlipidaemic subjects.”
Abbey et al, American Journal of Clinical Nutrition, 59:995-9, 1994
Australia
“Partial replacement of saturated fatty acids with almonds or walnuts lowers total plasma cholesterol and low-density lipoprotein cholesterol”
Sabaté et al, New England Journal of Medicine, 328:603-7, 1993
Loma Linda University, California (USA)
“Effects of Walnuts on Serum Lipid Levels and Blood Pressure in Normal Men"
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