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La dieta mediterránea enriquecida con nueces posee efectos antioxidantes
Los hallazgos de un nuevo estudio muestran que incluir nueces en la dieta diaria protege de la oxidación a las partículas transportadoras del colesterol en la sangre, lo cual reduce su depósito en las arterias y sería uno de los mecanismos de protección de la dieta mediterránea frente al desarrollo de enfermedades cardiovasculares. Los datos de este estudio aportan nuevas evidencias para recomendar la dieta mediterránea como una herramienta útil contra el desarrollo de la arteriosclerosis, particularmente en personas con un alto riesgo de padecer enfermedades del corazón.
Los resultados de este subestudio, que parte de una investigación más amplia denominada Prevención con Dieta Mediterránea (PREDIMED), se han publicado en el número del 11 de Junio de 2007 de la prestigiosa revista Archives of Internal Medicine .
Tal como señala el estudio, los investigadores diseñaron un ensayo clínico multicéntrico y controlado de intervención dietética en población con riesgo elevado de enfermedad cardiovascular para evaluar cuáles eran los efectos de dos dietas mediterráneas, una suplementada con frutos secos, principalmente nueces, y otra con aceite de oliva virgen, principal componente graso de la dieta mediterránea. Ambas dietas se compararon con una tercera dieta baja en grasas.
La ración diaria de frutos secos incluyó 15gr de nueces, 7.5gr de avellanas y 7.5gr de almendras. Las nueces son ricas en nutrientes y en otros compuestos saludables, como fibra, fitoesteroles, ácido fólico y antioxidantes, que podrían tener una influencia beneficiosa en la prevención de enfermedades del corazón. Además, las nueces contienen abundantes ácidos grasos Omega 3, que son potentes agentes cardioprotectores.
Aquellos individuos que siguieron las dietas mediterráneas tuvieron significativas reducciones en la oxidación del colesterol comparándolos con las personas que siguieron la dieta baja en grasas. Las evidencias actuales implican al daño oxidativo como parte de los cambios fisiopatoló gicos que se producen en diversas enfermedades, como la patología coronarias, el cáncer, y las enfermedades neurodegenerativas, además del envejecimiento, pero hasta ahora no existían estudios controlados de intervención dietética que hubieran comprobado la eficacia de la dieta mediterránea en este sentido.
"Sabemos que la dieta mediterránea es rica en frutas y verduras y, por tanto, también rica en antioxidantes, y mucha gente simplemente da por supuesto que esto es beneficioso. Pero nadie ha comprobado los efectos antioxidantes de esta dieta en un estudio controlado. Ésta es una de las razones por las cuales hemos puesto en marcha este estudio" señala el coordinador general de PREDIMED, el Dr. Ramón Estruch, del Servicio de Medicina Interna del Hospital Clínic de Barcelona.
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