Helado de leche merengada con nueces garrapiñadas y manzana
Helado de leche merengada
1 l de leche con Omega 3
100 g de azúcar
50 g de glucosa
1 pieza de piel de limón
1 rama de canela
150 g de dextrosa
250 g Nueces de California
Nueces garrapiñadas
100 g Nueces de California
100 ml de agua
50 g de azúcar
Manzana al tomillo
3 ramas de tomillo
100 ml de agua
10 g de azúcar
200 g de manzana
Para preparar el helado, poner en una cacerola la leche junto con la piel del limón, la canela, el azúcar, la glucosa y dextrosa. Calentar para que infusione y adquiera el sabor de la canela y el limón. Tostar las nueces en una sartén a baja temperatura. Juntar la leche y las nueces tostadas para después molerlas perfectamente. Pasamos la mezcla por un colador fino.
Dejar en el congelador. Cada 30 minutos remover la mezcla con un batidor para ir rompiendo los cristales de hielo y que quede como un helado o sorbete.
Para preparar las manzanas, calentar el agua junto con el tomillo para lograr una infusión. Mientras tanto, pelar las manzanas y cortarlas en dados pequeños. Mezclar la infusión junto con los dados y dejarlos reposar en la nevera hasta que los usemos.
Para preparar las nueces garrapiñadas, poner en una olla todos los ingredientes juntos y esperar hasta que empiecen a caramelizarse. Entonces, remover hasta formarse una mezcla granulosa.
Retirar y disponer en una placa ligeramente untada con aceite y, con las nueces lo más separadas posible, dejar que se enfríe.
Para presentar el plato, colocar una porción del helado de leche merengada de nuez, y distribuir por encima unos trozos de manzana al tomillo. Coronar el postre con nueces garrapiñadas para cerrar con broche de oro.