Febrero
Una dieta equilibrada enriquecida con nueces ayuda a mejorar la función endotelial y, por tanto, la salud cardiovascular en las personas con diabetes tipo 2. Así lo asegura un estudio realizado en el Centro de Investigación y Prevención Yale-Griffin y publicado en el último número de la revista Diabetes Care.
Es una buena noticia para los 3 millones de personas en España que padecen diabetes tipo 2, uno de los factores de riesgo de padecer enfermedades del corazón. Otros estudios científicos habían demostrado los beneficios de las nueces en la salud del corazón, pero existían poco trabajos centrados en la diabetes. Por ello, el equipo de expertos dirigidos por el Dr. David L. Katz decidió estudiar la evolución de 24 adultos con diabetes tipo 2 que consumieron 56 gramos diarios de nueces dentro de su dieta normal durante 8 semanas, para luego continuar con su dieta habitual durante otro periodo de 8 semanas.
Los resultados del estudio (Ver el estudio completo [PDF]) demuestran una mejora significativa en la función endotelial cuando los participantes consumieron habitualmente nueces en su dieta frente a cuando seguían su dieta habitual. Este es un indicador importante ya que el endotelio representa el primer punto de referencia cuando hablamos de enfermedades cardiovasculares. Su función es la primera que se altera en respuesta a los factores de riesgo y esta alteración favorece la aparición de elementos que llevan al deterioro vascular y las primeras lesiones de la aterosclerosis. La función endotelial nos indica la capacidad de los vasos sanguíneos de dilatarse e incrementar el flujo de sangre.
“Estamos muy satisfechos con estos resultados. Todos sabemos lo sano que es comer una manzana al día, pero de hecho hay otros alimentos que deberíamos considerar incluir en nuestra dieta diaria para conseguir beneficios específicos para nuestra salud. Las nueces están al principio de la lista”, asegura el Dr. David Katz, principal investigador del estudio.
Para el profesor Katz es de vital importancia “identificar gestos sencillos, fáciles e agradables que permitan mitigar los daños potenciales de la diabetes”. Comer nueces es uno de estos gestos ya que son el único fruto seco con una cantidad significativa de ácidos esenciales Omega 3. Además contienen proteínas, vitaminas, minerales, fibras y antioxidantes.
Los participantes en el estudio no ganaron peso durante la investigación, lo que demuestra que las nueces son adecuadas en la dieta diaria con personas propensas a ello. Los 56 gramos diarios de nueces equivalen a aproximadamente 350 calorías y durante el estudio se dio indicaciones a los pacientes para ajustar sus dietas y permitir el consumo de las calorías extras que representaban las nueces.