1 calabacín,
150 g de queso fresco (tipo Burgos)
50 g de un queso fuerte (en este caso elegí un Payoyo de cabra, curado pero cremoso)
Una pizca de *tapenade de tomates secos
Nueces de California picadas
Pasas de Corinto
Aceite
Sal
Batir todos los ingredientes, salvo el calabacín, la sal y el aceite, hasta hacer una pasta cremosa y untable.
- No es necesario añadir ninguna especie ni sal, ya que el *tapenade tiene un sabor fuerte. Únicamente con la cantidad que abarca la punta de una cuchara ya le dará sabor a toda la crema. -
Cortar en láminas el calabacín y pasar por la sartén con algo de aceite. Salar y, cuando esté hecho, disponer sobre papel absorbente e ir colocando en un plato horizontalmente, de manera que se solapen unas tiras con otras.
Sobre este lecho, poner la crema de queso y enrollar formando el canelón. (El calor del calabacín derretirá ligeramente el queso). Rociar con un poco de aceite crudo por encima y acompañar con la guarnición deseada.
* Condimento típico provenzal que consiste en olivas negras machacadas junto con alcaparras, anchoas y aceite de oliva.