1/2 calabaza aproximádamente
8 rodajas de pan integral
1 barra de mantequilla
1/2 taza de pasas secas
1 taza de nueces
20 dátiles en trocitos
1 manzana troceada
1 pera troceada
5 higos
2/3 taza de vino rosado
1 cebolla morada picadita
1 taza de setas frescas
2 dientes de ajo
3 cucharadas de aceite de oliva
Sal y pimienta al gusto
Quitar las semillas a la calabaza y adobar con sal, ajo y aceite de oliva. Poner la calabaza tapada con aluminio y hornearla a 400º durante 60 minutos aproximádamente.
En un envase triturar con las manos el pan en migajas, añadir todas las nueces y reservar.
Para el relleno:
Colocar en una sartén la mantequilla, los ajos y las cebollas picaditas e ir añadiendo poco a poco primero las pasas, los dátiles, los higos y las setas. Cocinar vuelta y vuelta bañándolas con el vino.
Apagar el fuego y verter la mezcla de la sartén junto al envase de migajas de pan y nueces. Mezclar bien hasta formar una masa compacta y viscosa que se pueda manipular y dar forma.
Una vez que la calabaza termina el ciclo de la hora en el horno, sacar y rellenar bien comprimiendo el relleno hasta el tope. Volver a tapar la calabaza con papel de aluminio y hornear 30 minutos más para terminar su cocción y para que el relleno la impregne con sus aromas y sabores.
Para saber si ya está lista, pinchar con un cuchillo el centro de la calabaza para comprobar si sale fácil y está tierna. Sacar del horno y servir cortándola en rodajas finas para cada persona.
* Se puede acompañar con una ensalada fresca o un arroz integral.