Para la pasta de los rollitos:
250 gr. de crema de queso ligera
Una taza o 250 ml. de margarina
2 cucharadas o 30 ml. de azúcar moreno
2 tazas o 500 ml. de harina
Para el relleno:
1 taza y media o 375 ml. de Nueces de California tostadas y troceadas.
Media taza o 125 ml. de azúcar moreno
1 cucharada o 5 ml.de canela
1 cucharadita de jengibre y cardamomo
¾ de taza o 175 ml. de mermelada de albaricoque
Para la cobertura:
1 huevo
2 cucharadas o 30 ml. de azúcar
1. Para realizar la pasta de los rollitos, mezclar y batir la margarina y la crema de queso en un tazón. Añadir el azúcar. Incorporar la harina y seguir mezclando hasta que quede una masa compacta. Darle una forma redondeada y cortarla en cuatro trozos y darles forma de discos de aproximadamente 27,5 cm. Envolver cada uno individualmente en papel transparente.
2.
Poner los cuatro trozos en la nevera de 2 horas a un día entero. Dejar luego a temperatura ambiente durante 15 minutos antes de enrollar los discos para dar forma a los rollitos.
3.
Para hacer el relleno mezclar y batir en una taza las nueces, la levadura, el azúcar moreno, el jengibre y el cardamomo.
Preparación de los rollitos:
4.
Cubrir cada disco con tres cucharadas de mermelada y espolvorear cada uno con una mezcla de nueces. Encima de una superficie harinada, enrollar cada disco en rollos de unos 5mm de grosor. Cortarlos cada disco en 12 partes en forma de cuña. Formar los rollitos empezando a enrollar por el extremo más ancho. Colocar los rollitos encima de papel para el horno y dejarlo en la nevera durante unos 30 minutos. Repetir con la masa y el relleno que quede.
5. Batir un huevo y utilizarlo para pintar por encima cada rollito. Espolvorear con azúcar y meter los rollitos al horno durante unos 25 minutos a 180 ºC. Dejarlos enfriar 5 minutos y luego disponerlos en una rejilla hasta que se enfríen completamente.