4 raciones de solomillo en una pieza
6 cucharadas de aceite de oliva
200g de nueces picadas
2-4 nueces enteras para adornar
½ limón exprimido o 2 cucharadas de vinagre
Queso rallado
Sal y pimiento
1. Limpiar de hebras el solomillo y envolverlo en film transparente. Una vez enrollado, guardarlo en el congelador durante 2 horas.
2. Mientras, elaborar la salsa del solomillo mezclando en un bol el aceite de oliva, 2 nueces molidas, limón y miel. Con la ayuda de una brocha, rociar el plato, previamente calentado, con la salsa ya elaborada.
3. A continuación, cortar el solomillo en finas láminas, con un corta-fiambre e incorporarlo en el plato. Cubrirlo todo con sal y pimiento, además de humedecerlo nuevamente con el resto de la salsa a través de la brocha.
4. Para decorar el plato, poner una nuez entera en el centro y colocar las nueces picadas alrededor del mismo.
5. Por último, se espolvorea el solomillo con la ralladura de queso y se sirve con el plato caliente.