2 solomillos de cerdo ibérico
50 g de nueces peladas
25 g de jamón ibérico
15 g de cebolla
½ l de Oporto
2 dl de nata liquida
2 cucharadas de aceite de oliva
1. En una cazuela poner dos cucharadas de aceite de oliva y sofreír los solomillos de cerdo ibérico por ambos lados.
2. Una vez dorados, sacar el solomillo y freír la cebolla y el jamón ibérico en brunoise previamente molido.
3. Rehogar y añadir luego el vino de Oporto y seguidamente la nata líquida.
4. Cuando empiece a tomar cuerpo, pasar por un chino y mantener caliente.
5. Cortar el solomillo en medallones un poco sesgados y colocarlos en un plato.
6. Poner las nueces restantes en trozos y cubrir el preparado con un cordón de salsa, el solomillo y las nueces.